Cuando nace la vida

Templanza 23/08/2014
Templanza
Mensaje recibido el día: 02-06-2014

Cuando nace la vida.

Llegados de un lugar hacia otro, remontando escenas ya vividas, deseando volver a un comienzo del cual nunca se regreso como verdaderamente pudo a ver sido. La vida es un renacer de esperanzas y logros, una verdadera escuela de aprendizaje.

Llegados de muchos lugares, donde muchos lugareños sorprendidos por sus hazañas ya poseedores de grandes escuelas, de savias razones debían de comenzar y recomenzar hacia otros lugares muchos más sabios de lo que en aquellos momentos eran.

Debían de aprender el curso de la vida, como cualquier comienzo nuevo, pero para eso debían volver a comenzar otro nuevo camino, esos caminos ya sabidos, por qué y para que, esos caminos llenos de nuevas batallas, nuevos horizontes y nuevos proyectos, algunos ya explorados muchas veces, otros nuevos por conocer.

El espíritu tan primitivo desde las cavernas fue guiado desde un principio hacia su avance y progreso, cada nuevo renacer hacia la vida iba construyendo nuevas etapas en el.

Muchos, fueron dando señales de gran avance, otros por su propia obstinación tardaron en reconstruir unas buenas bases de progreso hacia nuevas esferas y nuevos conocimientos, pero poco a poco fueron lográndolo, eso mismo va ocurriendo poco a poco con cada uno de todos los espíritus que van naciendo y renaciendo, en oportunidades renovadoras hacia un progreso de todos y por todos.

Cada uno lleva su propia evolución, pero esto hace que todos los demás también puedan aprender unos de otros, pues enlazados en un todo sois ayudados hacia todos, como un conjunto de progreso y evolución.

Cada renacer y nacer a la vida, no es solo la marcha de un lado a otro, es mucho más que eso, ya que de un lado a otro lado siempre se está en constante progreso y aprendizaje.

Muchas veces en una sola existencia se logra mucho adelanto, siempre que se construya nuevos placeres en el propio progreso de la propia evolución, puesto que muchas cosas ya en esa propia existencia dejamos atrás para comenzar con unas nuevas y mucho mejores, es como un renacimiento hacia la luz interior del ser, renovando actitudes mucho mas enriquecedoras en el progreso del espíritu.

Todo eso constituye la propia evolución hacia el bien, dejando viejas murallas que ya no nos sirven, puesto que queremos ver y ser mucho más de lo que antes éramos. Aun somos iguales, pero iguales es la verdadera luz que descubierta ya no se debe de tapar, sino de dar.

Esto hace renacer y nacer a la verdadera vida, esa que solo ya emana amor y luz por doquier en todo momento y lugar.

No olvidar que en cada vida o momento, existen verdaderas oportunidades para volver a comenzar.

Hasta siempre con amor y luz, pero sobre todo paz interior hacia el bien.

Comparte esta nota:
Etiquetas:

0Deja tu comentario