Fe

Templanza 29/12/2014
Templanza
Mensaje recibido el día: 26-09-2014

Fe.

Hay un sentimiento de amor profundo, hay una gran esperanza, y entre sentimiento y sentimiento esta la fe, esa que perdemos por momentos, la que muchas veces apenas os deja avanzar y engañados por miedos la alejáis de vuestro lado enredando ros en bagatelas innecesarias, cosas banales, pero apreciables para muchas personas ya que son palpables, y eso os conforta os hace sentiros seguros.

Muchas veces perdidos en el tiempo dejáis pasar por vuestro lado oportunidades muy enriquecedoras para el espíritu en el tiempo, ese tiempo que no dejáis llegar, puesto que las cosas queréis que fructifiquen en un instante, eso es muy erróneo y equivocado.

El espíritu nace, crece, muere según vuestras miras, pero la realidad es otra, es un constante renacer para crecer, una y otra vez son puestas oportunidades en vuestro caminar, que acompañadas de una gran fe en vuestro interior logra llegar a poseer grandes dones para un futuro muy enriquecido de amor y sabiduría, esa fe oculta, pero bella, esa fe siempre razonada, no soberbia, llena de sueños inalcanzables, llenos de un fanatismo que atrapa al espíritu.

Yo os hablo de otra fe, y esta es el espíritu que por su crecimiento va adquiriendo, profunda y segura dentro de su interior, ese interior que va abriendo los ojos del alma hacia otras metas mucho más lejanas pero verdaderas, esa fe de entrega sabiendo y confiando en nuestro Padre, porque será entregado a cada uno lo que uno mismo entrega.

El corazón se renueva, va comprendiendo muchas cosas, unas son muy bellas, otras bastante dolorosas pero ha de pasar por cada momento, comprender, amar, perdonar y crecer actuando con verdadera nobleza, esa que poco a poco enriquece al espíritu siempre con mucha humildad ya que todos somos hijos y creados de la misma humildad, y poco a poco entrelazándonos en el crecimiento hacia un bien común.

Para lograr esa fe se debe de confiar, y una total entrega de amor hacia todos por igual a pesar de las diferencias hechas entre unos y otros, esto muchas veces es incomprensible para el espíritu, pero todo, todo, mirado con los ojos puestos en el amor y el entendimiento de cada uno se va logrando sin pretender cambiar a nadie, todos y cada uno llegara al lugar del que fue creado y cada uno necesita un tiempo diferente.

Solo con amor, mucho amor, nacerá el sentimiento de la fe, esa que te transporta al lugar que mereces por tus actos, son virtudes creadas y ganadas en el tiempo hecha por los verdaderos sentimientos.

La fe mueve montañas dicen, y en verdad así es, cuando es lograda es un sentimiento que se eleva por encima de todos los demás, pero lograr ese sentimiento lleno de obras buenas puestas en acción para los hermanos que de ti necesitan, y lograr hacer el bien por el bien mismo dejando los sentimientos que paralizan al espíritu.

Todos estáis llenos de rencores y acciones poco correctas, esas son las que hay que trabajar para ir creciendo en bondad y espíritu.

Es una dedicación de amor y fe la que cada día tenéis por delante, trabajarla y lograrla son unas sabias palabras pero llenas de sencillez, amar, amar, comprender.

Lograr un mundo mejor para que los demás tengan fe es una gran tarea, puesto que muchos hermanos ya la perdieron por tanto dolor, no declinar y luchar en todo momento.

Este espíritu que solo desea ayudar. Con fe.

Paz para todos.

Comparte esta nota:
Etiquetas:

0Deja tu comentario