La venganza

Templanza 28/04/2015
Templanza

La venganza.

 

Palabra destructiva de la que hay que destruir, esos viejos rencores y egoísmos dentro y profundamente en el interior del ser.

La palabra venganza lleva consigo unos hechos poco sanos y constructivos para el espíritu, pues destroza el corazón y daña al espíritu.

Siempre es una acción llena de odios, rencores y orgullo, pues produce en el interior del cuerpo daños irreparables, cuando comienza a ejecutarse en el fondo del corazón como llevarla a cabo. Anida, produciendo una fuerza de odios creada hacia el mal, arrancando el bien común de la propia paz.

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Es como una semilla de cizaña creciendo y deseando darle paso a ese crecimiento en donde solo se desea el mal.

Muchas veces son errores y circunstancias de un pasado en prueba, y otras muchas esas venganzas llenas de maldad es la creación del orgullo propio tocado, y no sabiendo perdonar anida dentro del propio rencor.

El estudio de todas las cosas que pasan en la vida, las circunstancias vividas del ser y del entorno produce situaciones muchas veces muy dañinas, pruebas difíciles de superar y de evitar, pero eso no debe de ser motivo de devolución del mal, contra el mal, pues se agranda todo lleno de un profundo y grande dolor en el interior del ser produciendo grandes mal esta res, esto es una gran prueba a seguir y poder construir no destruir pues de eso ya se encargan muchos.

En el camino de la vida, en los dolores, desengaños y acciones de otros, nunca debe de ser motivo para realizar todo el mismo daño hacia los demás, haciendo de ello unas formas de vida muy destructiva a todos los hermanos. Sobre todo cuando realizando aquel mal hacia otros, nunca será paz para el espíritu si no dureza en el corazón.

La venganza no es buena ni productiva, solo es mal añadido al mundo, pues las personas vengativas nunca encuentran la paz ni se sienten satisfechos. Pero cuando se tiene el coraje y valor de perdonar y comprender que el mal nada bueno produce, cuando el afán de superación logra vencer todo rencor, el dolor se forma en amor y el amor en comprensión, pues eleva al espíritu por encima de la maldad comprendiendo la evolución y el entendimiento del bien, atrayendo hacia él la paz profunda, llenando al espíritu en paz de amor.

Todo esto hermanos no es trabajo sencillo, pero no imposible en su realización, es progreso, es fuente de luz, es comienzo de nuevas etapas.

La luz llega hacia todos por igual, recogerla y mostrarla al mundo pudiendo dar entrega de amor. Olvidar la venganza es caminar un paso hacia delante, porque con esa acción se demuestra el impulso de cambio hacia el mundo, pues habrás vencido el orgullo y el rencor.

Para vencer la tentación del mal, no olvidar que hay que poner la acción en el bien, y con fuerza y deseo en el corazón seréis ayudados para lograrlo.

Mucha luz y mucha paz.

Hermanos de la caridad del mundo.

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